Repostería
Tartas y postres
Su textura firme ayuda a que la fruta mantenga la forma en pasteles, tartas y decoraciones.
Cantón El Matazano · Santa Ana, El Salvador
Personas, territorio y cultivo unidos para generar nuevas oportunidades.
01 — El proyecto
«10 Familias 10» es un proyecto piloto que acompaña a diez familias agricultoras de Santa Ana en el cultivo de fresa, con técnicas nuevas, manejo orgánico, capacitación continua y acceso a mercados.
Producir fresas no es el objetivo final. El reto es construir, junto con las familias, una actividad económica que se sostenga en el tiempo.
Cómo empezóTierra → Personas → Cultivo → Fruto → OportunidadesEl recorrido que da sentido a la marca, desde el origen hasta el impacto que busca generar.

02 — La historia
En Los Naranjos, entre Santa Ana y Sonsonate, las familias habían sembrado por años maíz, frijol, café y jícama, con la lluvia como único riego. En 2026 surgió una pregunta: ¿qué podría crecer en esta tierra con una oportunidad distinta? La respuesta fue la fresa. En una finca del cantón El Matazano, cada una de las diez familias recibió un módulo con casa malla, capacitación y acompañamiento técnico del CENTA. Hubo suelos que corregir, plagas que enfrentar y flores que retirar para que la planta creciera primero. Así llegó la primera cosecha: no se vendió; se probó, para conocer lo que había nacido en la montaña.
«A veces, para que algo dé fruto, primero hay que permitirle crecer.»Del relato de origen «Todo comenzó en Los Naranjos»
Nace la idea: un programa piloto de producción de bayas para diez familias.
ADDN y la Fundación MurphsLife plantean las preguntas previas a la siembra: qué cultivar, dónde y con qué agua.
Las familias responden entrevistas sobre sus cultivos, su tierra y su acceso al agua.
Inicia la ejecución: terreno, sustrato, trasplante y casas malla en El Matazano.
Los primeros frutos se degustan en lugar de venderse. Primero había que conocerlos.
03 — Diez de Diez
«Diez de Diez» es la firma que acompaña a la marca. Nace de «10 Familias 10», el nombre con el que el proyecto se presentó: una declaración de intenciones en la que cada familia cuenta.
Diez familias. Diez realidades. Diez maneras de mirar el mismo terreno. Un solo propósito.
Diez módulos de unos 500 m², uno por familia, cada uno bajo su propia casa malla, en una finca del cantón El Matazano.
04 — Las familias
Antes sembraban maíz, frijol, café y jícama. Hoy, diez agricultores —cada uno en representación de su familia— aprenden juntos un cultivo que hasta hace poco les era desconocido.
Pasa el cursor o toca cada foto; en el celular, desliza.
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Familia 10Soy Douglas Cortés, representante del proyecto de cultivo de fresa. Agradecemos el respaldo recibido por parte del grupo, el cual nos permite seguir trabajando en este proyecto. Actualmente nos encontramos en la etapa de espera de la cosecha para su posterior comercialización.
Me siento muy agradecido por formar parte de este proyecto de fresas. Nos ha ayudado mucho y estamos aprendiendo a trabajar de forma 100% orgánica. Después de todo el trabajo arduo cuidando las plantas y manteniendo todo limpio, estamos esperando con ilusión la etapa de floración y que todo salga bien.
Agradezco a Dios por esta bendición que ha llegado a nuestras vidas, y a cada uno de ustedes por hacer posible este proyecto. Reconozco que no ha sido fácil, pero con su ayuda, herramientas y conocimientos, vamos a lograr nuestros objetivos. Uno de ellos es demostrar que se puede trabajar la tierra sin necesidad de usar tantos químicos.
05 — El cultivo
La agricultura no comienza con la siembra. Comienza antes, en un trabajo silencioso que casi nunca aparece en las fotografías.

Se limpió y acondicionó el terreno. Miles de bolsas se llenaron con tierra negra, arena, lombricomposta, fibra de coco y cascarilla de arroz, y luego se desinfectaron.
Los plantines se trasplantaron uno a uno, módulo por módulo. A sus raíces se aplicaron micorrizas, hongos benéficos que ayudan a la planta a relacionarse mejor con el suelo.
Sobre los diez módulos se levantaron las casas malla. Alrededor se sembró frijol canavalia como barrera viva frente a las plagas.
Las familias aprendieron a preparar sus propios productos orgánicos con ceniza, jabón, epazote, bambú y melaza para nutrir, proteger y fortalecer las plantas.
En las primeras semanas se retiraron las flores para que la planta fortaleciera raíz, corona y hojas. Después llegaron la poda, la eliminación de estolones, el riego y la nutrición.
Casi cada semana, un técnico del CENTA recorre los módulos junto al responsable de campo de la ADDN: miden, observan, anotan y corrigen.
De la planta a la mesa · recorrido previsto
Se cosecha en los módulos de las familias.
Se separan los frutos por tamaño y calidad.
Se revisa el punto de madurez y el dulzor de la fruta.
Cajas plásticas que cuidan la fresa de golpes y alargan su frescura.
El destino: la mesa de quienes la eligen.
Recorrido trazado en el proyecto para la comercialización. La primera cosecha se reservó para degustación.
06 — Nuestras fresas
Cultivada en altura por diez familias de Los Naranjos, con cuidados orgánicos y mucha paciencia. La altura se siente en cada mordida.
Notas de un chef que degustó la primera cosecha de fresa Sabrina. Esa cosecha no se vendió: primero había que conocer lo que había nacido en la montaña.
07 — Gastronomía y usos
Firmes, jugosas y de dulzura natural: así las describió el chef que probó la primera cosecha. Cualidades que se aprovechan en el obrador, en la barra y en la mesa.
Repostería
Su textura firme ayuda a que la fruta mantenga la forma en pasteles, tartas y decoraciones.
Bebidas
Abundante jugo y acidez equilibrada para licuados, batidos y bebidas de temporada.
Consumo fresco
Solas, con crema o en ensaladas, con un sabor auténtico a fresa.
Pensadas para pastelerías, hoteles, restaurantes, empresas de catering y tiendas especializadas. Para muchos compradores consultados, la frescura, la uniformidad y el sabor pesan más que el precio.
Comercializa con nosotros08 — Origen
Donde la carretera asciende entre laderas y cada mañana la neblina sube desde las quebradas. Humedad, altura y niebla: ahí crecen las fresas.

09 — Preguntas frecuentes
Porque desde la siembra hasta la cosecha cuidamos nuestras fresas utilizando productos de origen natural, biológico y vegetal. No utilizamos insecticidas ni productos químicos para protegerlas, buscando que nuestras fresas crezcan de una manera más natural.
Todavía no. El cultivo se maneja con insumos orgánicos, pero la certificación es un proceso de varios pasos que no depende únicamente del proyecto.
Nuestra fresa es de la variedad Sabrina, importada de Argentina. Aquí, en el cantón El Matazano, diez familias salvadoreñas la cultivan bajo casas malla, con cuidados orgánicos.
En una finca del cantón El Matazano, Santa Ana Centro, sobre la carretera que de Santa Ana conduce a Sonsonate, vía Los Naranjos.
La primera cosecha se reservó para degustación y el camino hacia pastelerías, hoteles, restaurantes y tiendas especializadas está en preparación.
Si tienes un negocio interesado, escríbenos desde el formulario comercial.
10 — Comercializa con nosotros
¿Eres supermercado, distribuidor, restaurante o repostero? Lleva fresas cultivadas en altura por diez familias salvadoreñas a tus clientes. Escríbenos y nos pondremos en contacto.